Los estados emocionales
Los tres roles frente a las adversidades
Primero, algo muy importante: Esto no va de etiquetas.
No va de “yo soy así”.
No va de identidad fija.
Va de roles.
Un rol es una posición psicológica desde la que interpretas y respondes a los desafíos. No eres guerrero, no eres avestruz, no eres victima. Actúas desde uno de ellos y lo haces muchas veces sin darte cuenta.
La teoría psicológica detrás, cuando enfrentamos un desafío, el cerebro activa un sistema de supervivencia.
Neurobiológicamente tenemos tres grandes respuestas automáticas:
Lucha
Huida
Congelación o Bloqueo
A nivel psicológico esas respuestas se traducen en actitudes.
Y aquí es donde aparecen nuestros tres roles:
Guerrero → Lucha consciente.
Avestruz → Huida disfrazada de distracción.
Víctima → Congelación aprendida + externalización
Estos roles no son patologías, son mecanismos adaptativos que en algún momento te protegieron. El problema es cuando se convierten en tu forma habitual de vivir.
El Guerrero
Psicología del Guerrero
El Guerrero no niega el problema.
No dramatiza.
No huye.
Asume responsabilidad y actúa.
No significa que no tenga miedo, significa que decide actuar a pesar del miedo.
Internamente su diálogo suele ser:
“¿Qué puedo hacer con esto?”
“¿Cuál es el siguiente paso?”
“Esto depende de mí.”
El Guerrero tiene una características claves:
-Enfoca en control interno.
-No controla el mundo.
-Controla su respuesta.
-Conductas típicas del Guerrero
-Toma decisiones aunque incomoden.
-Tiene conversaciones difíciles.
-Asume errores sin hundirse.
-Aprende del fracaso.
-Se disciplina incluso cuando no tiene ganas.
Ejemplo:
Pierde un cliente importante.
En vez de decir “qué mala suerte”, se pregunta:
“¿Qué puedo mejorar? ¿Qué no vi?”
Eso es posición de poder.
El Avestruz
Psicología del Avestruz
El Avestruz no quiere conflicto, evita, postpone, se distrae.
No niega el problema completamente, pero lo aplaza.
Diálogo interno típico:
“Ahora no es el momento.”
“Ya lo pensaré.”
“No es tan grave.”
“El Lunes empiezo.”
“Ya cuando pasen las fiestas.”
El Avestruz no explota, se anestesia.
-Netflix.
-Scroll.
-Comida.
-Trabajo excesivo.
-Cualquier cosa que evite mirar de frente.
Conductas típicas del Avestruz
Procrastina decisiones importantes.
Evita conversaciones incómodas.
Se ocupa de tareas pequeñas para no afrontar las grandes.
Justifica la inacción con lógica.
Ejemplo:
Su relación está fría. En vez de hablarlo, se centra en trabajar más.
O en el móvil. O en “ya pasará”.
Pero no pasa.
La Victima
Psicología de la Víctima
La Víctima no solo evita, interpreta el mundo como algo que le sucede, el foco siempre está fuera.
Diálogo interno:
“Siempre me pasa a mí.”
“No es justo.”
“La culpa es de…”
“Si tuviera más tiempo”
“Si tuviera más dinero”
“Si yo fuese de otra manera”
La Víctima obtiene algo muy potente:
validación y protección.
Conductas típicas de la Víctima
-Busca culpables.
-Se queja con frecuencia.
-Repite la misma historia de injusticia.
-No toma decisiones porque “no depende de ella”.
Ejemplo:
Pierde el trabajo.
Dice:
“Es que este país…”
“Es que mi jefe…”
“Es que el sistema…”
Y puede que tenga parte de razón.
Pero mientras tenga razón, no tiene poder.
Y ahora que has leído esto e hiciste el dibujo de la rueda de la vida, puedes comparar tus puntuaciones obtenidas y preguntarte, ¿Qué rol ejerces normalmente en cada una de estas áreas? El de victima, avestruz o guerrero.
Después de identificar desde qué lugar estás actuando —guerrero, víctima o avestruz— pueden aparecer muchas preguntas.
Si sientes que necesitas ayuda para entenderlo mejor o empezar a moverte hacia un lugar más consciente, puedes escribirme y lo vemos juntos.